Cortos finales de egreso | GEN 2019

EL ECO DEL PESCADOR

Ficha Técnica
Uruguay 2021 | documental | 12 minutos
Dirección, Fotografía, Cámara, sonido y montaje: Eugenia Olivera
Fotografía: Antonella Bálsamo
Cámara: Patricia Acosta | Antonella Bálsamo
Sonido: José Cancio | Ignacio Martínez
Técnico post sonido: Ferna Núñez (Usina Cultural Cerro)
Producción: Ana Fleitas
Asistencia en rodaje: Viviana Morerira
Animación y gráfica: Eugenia Olivera
Producción ejecutiva: ECCO, Escuela Comunitaria de Cine del Oeste
Docentes tutores del proyecto: Matías Ganz, Gonzalo Perazza, Santiago Carámbula
Equipo de coordinación ECCO – Oeste Audiovisual: Patricia Acosta | Andrea Álvarez | Daniel Fernández Vaga «Cappi»

Cortos de la ECCO | 2022

Corto de Brian González presentado como trabajo de curso de 1° año | generación 2022
Corto de Nicolás Díaz presentado como trabajo de curso de 1° año | generación 2022
Corto de Luanna Machado presentado como trabajo de curso de 1° año | generación 2022
Corto de Luciano de La Sota presentado como trabajo de curso de 1° año | generación 2022
Corto de Martín Pereira presentado como trabajo de curso de 1° año | generación 2022
Corto de Luna Apa y Joaquín Rodríguez presentado como trabajo de curso de 1° año | generación 2022
«Corto de Dahiana Nava presentado como trabajo de curso de 2° año | generación 2021
«Corto de Soledad Marrero presentado como trabajo de curso de 2° año | generación 2021

INSCRIPCIONES ABIERTAS – ECCO 2023

La Escuela Comunitaria de Cine del Oeste abre las inscripciones a las becas para estudiar Cine en los cursos 2023

A partir del 5 de diciembre de 2022 y hasta el 12 de febrero de 2023 puedes postular a las becas accediendo al formulario web:

«Intervención Divina»

Nuestra octava entrega, y última en la temporada 2021, es con Micaela Solé, productora audiovisual independiente, fundadora y socia de «Cordón Films» junto a Daniel Hendler, con una larga trayectoria en el medio audiovisual Uruguayo. Micaela selecciona para reseñar la película Palestina del año 2002, del director «Elia Suleiman» «Intervención Divina»
No se asusten que volveremos en 2022 con nuevos bríos

Bestias de L.A.

En este, nuestro primero episodio del Podcast, Rodolfo Santullo y Nicolas Ferrero desmenuzan dos clásicos ambientados en la ciudad de Los Angeles: el film Heat, el magnus opus de Michael Mann, y la novela de Edward Bunker, No Hay Bestia Tan Feroz.

Underneath de Steven Soderbergh (1995) (Estados Unidos)

Un apostador profesional (Peter Gallagher) vuelve a su pueblo natal en Austin, Texas, con motivo de la boda de su madre. Allí, retoma el contacto con su ex esposa (Alison Elliot) quien ha hecho malas migas con un mafioso (William Fichtner). Pronto, todos se involucrarán en un asalto. Soderbergh adapta aquí la novela «Criss Cross» de Don Tracy (conocida también como «El abrazo de la muerte» según la traducción de Javier Coma que guardo en mi biblioteca y que tuviera ya una versión con Burt Lancaster e Yvonne de Carlo en 1949) y propone lo que supongo que él entiende por cine negro. Lo hace muy a su manera- ya en esta, su cuarta película, sus formas y modos se imponen a veces como caprichos- es decir, con encuadres artificiosos, colores que encandilan y un ritmo parsimonioso por decir lo menos. No lo ayuda ni el elenco (sólo Fichtner parece convencido) ni los cambios que el guión (también de Soderbergh bajo el seudónimo Sam Lowry) hace sobre la historia original y que, por ejemplo, proponen un final absurdo y bastante inverosímil. Años más tarde, en una entrevista con motivo de la edición por Criterion de este filme, Soderbegh confesaría cándidamente que se arrepiente de mucho de lo realizado aquí, que su «corazón no estaba en la película» y que no le quedó del todo redonda. Aquí no se le niega nada a nadie, señor Soderbergh. 05.

Harry and Walter Go to New York de Mark Rydell (1976) (Estados Unidos)

Harry y Walter (soberbios James Caan y Elliot Gould) son dos artistas de varieté a fines del siglo XIX que aspiran a cosas mejores. Pero mientras Walter piensa en Broadway, Harry está convencido que el futuro yace en una vida de crimen, como la de su ídolo, el perfecto ladrón encantador Adam Worth (Michael Caine en un papel escrito para su medida). Quiere el destino que el camino de Harry y Walter se cruce con el de Worth, sumamos un robo casi imposible a un banco, una aventurada periodista (Diane Keaton) y voilá, tenemos película. Apelando a recursos propios del cine mudo o del vodevile, la película de Rydell tiene mucho también de su contemporánea «El Golpe» y, sin llegar a ser tan efectiva como esta, es una gran comedia donde todos sus intérpretes están en su salsa (no sólo los protagónicos, hay espacio para un elenco secundario que incluye a Charles Durning, Lesley Ann Warren, Carol Kane y Burt Young). Curiosamente, fue casi la causa del quiebre de Columbia en la década de los 70s al irse groseramente de presupuesto y ser un fiasco por completo de público. 07.

The Last Witch Hunter de Breck Eisner (2015) (Estados Unidos, China, Canadá)

Esta era una de esas producciones poco prometedoras a priori. Y, vamos a sacarnos rápido esa espina, entrega lo que promete: poco. El del título es Kaulder (Vin Diesel) un guerrero que lleva más de 800 años cazando brujas a diestra y siniestra y en nuestra actualidad enfrentará el regreso de la Reina Bruja, aquella con la que iniciara su andadura. No todo es malo. La escena inicial está bastante bien- con su aire a «13 Guerreros» deja ganas, incluso, de que la historia hubiera estado centrada en ese 1200- y Diesel sabe llevar adelante un protagónico, incluso uno tan genérico como este. Pero el resto es todo bastante… burdo. Desde la trama, los villanos poco relevantes, los secundarios poco desarrollados (andan por ahí, con pinta de despistados, Michael Caine y Elijah Wood), la forzada relación romántica (Rose Leslie sin dudas que convencía más en Game of Thrones), los efectos especiales a puro CGI, las escasas escenas de acción, en fin, olvidable por completo. Al igual que los otros dos filmes que vi del director Eisner («Sahara» y «The Crazies») me queda muy claro que no califica demasiado alto en mi lista de interés. 04.

The Small Back Room de Michael Powell, Emeric Pressburger (1949) (Reino Unido)

Londres, primavera de 1943. El pequeño cuarto del fondo del título es una sección informal que trabaja directamente bajo las órdenes del Parlamento colaborando en la construcción de armamento y explosivos. Con ese lugar como centro, veremos varias historias (pequeñas y grandes) que lo involucran (tales como la identificación y desmantelamiento de bombas trampa que los alemanes dejan caer sobre Reino Unido; la defensa política de un nuevo cañón frente al Ejército o incluso el ordenamiento interno de la propia sección) pero que todas tienen como centro a Sammy Rice (David Farrar) un brillante ingeniero quien vive sin embargo amargado luego de un accidente que le costara una pierna y en permanente combate con su alcoholismo. Su única ancla es Sue (Kathleen Byron) su novia, a quién no deja de alejar de su lado en un camino realmente autodestructivo. Mucho más un drama (o varios dramas) que una bélica tiene de todos modos una tensísima secuencia final de desarme de bombas (¡como me funcionan esas secuencias!) y un atado con moño para todas las historias. Los directores Powell y Pressburber son los mismos (al igual que Farrar y Byron) de la imprescindible «Black Narcissus» y aunque esta no está a esa altura (alguna actuación es algo acartonada), es de todos modos muy recomendable. 07.

The Hill de Sidney Lumet (1965) (Reino Unido)

Durante la WWII, una cárcel militar británica funciona en el desierto en Libia. Se alecciona a los presos con mano de hierro y se los «acondiciona» para volver a ser soldados hechos y derechos. Está poblada de desertores, ladrones y soldados que no han sabido respetar a la autoridad. La acción sigue a un quinteto de presos recién llegados (Sean Connery, Alfred Lynch, Ossie Davis, Roy Kinnear y Jack Watson, con destaque para todos) quienes reciben de inmediato el trato inclemente de la prisión y más que presos, pasan por esclavos, teniendo que trepar una y otra vez la colina del título (una montañita infernal de arena en el medio del cuartel). Los guardias reconocibles son tres: Harry Andrews, el que se presume justo; Ian Bannen, el compasivo; e Ian Hendry, como el bastardo más sádico que se pueda pedir. En este intenso drama bélico, el maestro Lumet carga las tintas contra el aparato militar y sus ridículas ordenanzas, capaces al fin y al cabo de llevar a un hombre a la muerte por no haber obedecido una órden sin sentido. La película es simplemente durísima, no tiene un gramo de piedad para con el espectador. Y así mismo, es otra muestra más del increíble talento de Sidney Lumet. 09.